Los Deportistas del Instituto Ludwig Guttmann.

Visitamos el Área de Rehabilitación Funcional del Instituto Guttmann para conocer cómo se trabaja para que los pacientes empiecen a hacer Deporte Adaptado.

Jordi Finestres (izquierda) y José Medina (derecha) explican cómo se trabaja en el Instituto Guttmann Y. Foto: BL.

Compartido por Pedro Sánchez Losada e Institut Guttmann – Página Oficial.

Publicado por Bernardo López.

Visitamos el Área de Rehabilitación Funcional del Instituto Guttmann para conocer cómo se trabaja para que los pacientes empiecen a hacer deporte adaptado.

Desde 1965, año de su fundación, el Instituto Guttmann ha convertido en un espacio de esperanza y renacimiento; en el inicio de una nueva vida para muchas personas.Cada año, miles de pacientes con lesiones medulares o cerebrales son atendidos en el centro y la mayoría encuentran en el deporte una vía para combatir su discapacidad.

El Instituto Guttmann nació con un club deportivo integrado, estructura que ahora se ha actualizado siguiendo un nuevo esquema. En el hospital se sigue haciendo deporte de todo tipo, aunque más encarado hacia la iniciación. El antiguo club ha pasado ahora a ‘dividir’ su esencia en múltiples entidades externas que colaboran con el Instituto dando cabida a sus pacientes.

El doctor José Medina, jefe del Área de Rehabilitación Funcional a Guttmann, nos abre las puertas del hospital para mostrarnos cómo se ayuda a los pacientes a pasar de una situación de extrema dificultad poder mirar hacia el futuro con más optimismo.

“en la época de la fundación del centro, el club deportivo era una herramienta muy útil porque permitía a los pacientes salir del hospital.Hay que tener en cuenta que en los años sesenta la media de ingreso no era de meses, sino de dos o tres años “, relata el doctor Medina.

Mientras dura la conversación, pacientes con capacidades, lesiones y edades diversas empiezan a llenar una de las salas del Área de Rehabilitación Funcional. Hay muchos y todos ellos llegan dispuestos a trabajar.

Oferta multidisciplinar

En el Instituto Guttmann, cualquier persona afectada por una discapacidad tiene a su disposición una larga lista de actividades deportivas a realizar. El baloncesto, primer deporte que se practicó dentro del hospital, demostraría el enorme valor que puede tener el ejercicio en la rehabilitación física y emocional de los pacientes.

“Primero se comenzó con el baloncesto y después se amplió la batería de deportes. El atletismo, la natación, el tenis, el balonmano … Son prácticas que se han ido incorporando. Con el paso del tiempo, los deportistas se ‘profesionalizar’ y el hospital entendió que también había que potenciar algunas actividades más sociales, de ocio y desvinculadas de la vida hospitalaria “, expone José Madina.

Es en este punto cuando el centro opta por mantener y seguir impulsando la iniciación deportiva de múltiples disciplinas vez que llega a acuerdos con clubes externos para ir derivando los pacientes. Entidades como el FC Barcelona, el Club Atlético Nou Barris, el Barcelona Tenis Olímpico y el Club Deportivo San Rafael tienen sus puertas bien abiertas para acoger a los pacientes que salen del Instituto Guttmann con ganas de seguir haciendo deporte.

Jordi Finestres es un los tres maestros de educación física que cada día trabaja en la pista polideportiva que hay dentro del hospital. Junto a sus compañeros, él coordina diferentes actividades para “potenciar la fuerza y la resistencia”, las cuales siempre están adaptadas “a los matices diferenciales que puede generar el déficit cognitivo que presentan ciertos pacientes”.

Según Ventanas, “cada persona se le prepara un programa individualizado y puede estar haciendo actividades dentro de nuestras instalaciones durante prácticamente todo el día “. Jordi es una de las personas que prepara los pacientes para que puedan disfrutar de la iniciación deportiva de cualquier deporte. Como se ha comentado, en el Instituto Guttmann se practican disciplinas convencionales como el baloncesto o el tenis, pero también se hacen bautizos de submarinismo y sesiones de tiro con arco.

Además, cada cuatro semanas aproximadamente, el centro organiza ” salidas estacionales “para que las personas que están siguiendo un proceso de rehabilitación puedan” esquiar, montar en kayak, disfrutar de la montaña o hacer vela “.

Sin tiempo que perder

Tal como comenta el doctor Medina, todo paciente que ingresa en el Instituto Guttmann puede empezar a hacer rehabilitación “24 horas después de llegar”. “En un inicio no se hacen ejercicios de alta intensidad, pero buscamos activar su organismo para que pueda hacer el máximo de cosas posibles”, valora.

Aparte de ser licenciado en Fisioterapia, Medina es Doctor en Psicología, ciencia clave dentro de la Área de Rehabilitación del Instituto.”Psicológicamente no sólo se debe tener cuidado del paciente; también de la familia. Una lesión de este tipo implica grandes cambios. Dentro del hospital se establece una zona de protección del paciente, pero cuando sale a la calle se vuelve a topar con la realidad. Nosotros buscamos evitar este choque traumático “, comenta.

Volviendo a la rehabilitación física, a Guttmann se trabaja” en dos grandes bloques de ejercicios “. Por un lado, “la potenciación muscular”;de la otra “las actividades de la vida diaria”.

“La potenciación muscular se centra sobre todo en zonas no afectadas.Después, siempre intentan encontrar grupos musculares en zonas afectadas que también puedan dar rendimiento. Esto puede ocurrir en casos de lesiones incompletas o en ciertas lesiones cerebrales “, añade el doctor José Medina.

Cabe destacar que, en función de si la lesión a tratar es medular o cerebral, la introducción de los pacientes en el mundo de la deporte puede cambiar. En las afectaciones medulares, las pruebas de diagnóstico como las resonancias permiten detectar con mucha exactitud “qué grupos musculares hay afectados”. El cerebro, por el contrario, cuenta “con una capacidad plástica que deja más espacio para las sorpresas”. En estos casos, a lo largo del proceso de rehabilitación es posible “encontrar cosas que no esperabas y que aporten al paciente un rendimiento superior en su independencia”.

Una familia unida

Tanto los trabajadores del centro como por sus usuarios, el ambiente de cooperación que se respira dentro del Instituto Guttmann supone un impulso de energía para todos. “Creemos un gran vínculo de amistad con los pacientes. Como dice el lema del hospital, aquí se ayuda a empezar nuevas vidas. Vivir este momento junto a una persona es duro, pero te une mucho. Vamos a todas partes con los pacientes “, reconoce Jordi Finestres, maestro de educación física del hospital.

” Por los maestros de educación física, el momento más crítico es ver que esa persona no volverá a caminar. Lo más bonito es acompañar al paciente hasta sobrepasar esto y conseguir que luche por volver a tener objetivos. Para mí, todos ellos son como Messi o Ronaldo “, explica a continuación.

Para José Medina, ver que un paciente que ha pasado por el hospital ha llegado a competir a nivel paralímpico” supone un honor “. Lo más importante, sin embargo, “es saber que el trabajo que hacemos ha mejorado la vida de muchos deportistas anónimos”.

Fuente: http://www.diaridebadalona.com/els-esportistes-de-ludwig-guttmann

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