Marta Arce encontró la llave de la felicidad en el judo.

Cambió su percepción de si misma y de la vida.

Acaba de proclamarse subcampeona de Europa tras ser madre por tercera vez.

Marta Arce, durante los Juegos Paralímpicos de Londres.

Marta Arce, durante los Juegos Paralímpicos de Londres. Foto: CPE.

Publicado por Almudena Riveramarca.com/paralimpicos.

A lo largo de mi vida me he encontrado muchísimas barreras. Durante años, tuve la sensación de que como no veía un pimiento no valía para nada. El judo me enseñó que era capaz de hacer las cosas. Hasta entonces estaba acostumbrada a ser la más lenta en las clases de gimnasia, a ser la que lanzaba la pelota más cerca en el cole… Pero el judo me gustó desde el principio porque era capaz de sacar resultados y no sólo dentro de la ONCE. Es muy inclusivo porque no requiere materiales específicos y en competición, salvo por el agarre inicial, apenas hay diferencias. No era ni mejor ni peor que el resto sino igual e, inconscientemente, lo trasladé al resto de mi vida y empecé a hacer las cosas adaptándolas a mis posibilidades. Me enseñó de lo que era capaz. Fue como una llave para todo lo demás“, explica Marta Arce.

Entonces tenía 19 años, estudiaba segundo de Fisioterapia y aquella llave le abrió las puertas hacia una nueva vida. Arce había nacido con albinismo óculo-cutáneo completo, lo que significa que tiene una deficiencia visual grave y falta de pigmentación en la piel, el pelo y los ojos. Vivió una “infancia un poco solitaria”. “En aquella época me pesaba todo tanto… Por ejemplo, mi problema en el cole no era tanto la vista como el tener el pelo blanco siendo una niña. Mi hermana mayor también es albina y ella lo pasó peor, yo siempre fui espabilada y por así decirlo, aprendí en cabeza ajena”, dice riendo la vallisoletana.

“El judo te enseña a caer con elegancia y, ¿qué es lo que puede dar más miedo a una persona ciega? Caerse”, reflexiona en voz alta. Esa filosofía de vida es la que ahora trata de transmitir en las charlas que da como trainer paralímpica. “El mensaje fundamental es lo que he aprendido gracias al deporte: la voluntad que tienes en hacer o no las cosas es lo que hace que las consigas o no. Muchas veces nos limita el no ser conscientes de lo capaces que somos para conseguirlas“, añade.

Regreso al podio tras ser madre por tercera vez

Su primera competición internacional fue el Europeo que se celebró en Cità di Castelo (Italia) en 1997 y ya se proclamó campeona continental. Marta tenía talento y quedó demostrado. Italia fue el punto de partida de una brillante carrera. Allí subió por primera vez a un podio internacional al que ha estado abonada en las dos últimas décadas. Y a aquella primera medalla sumó después tres paralímpicas (platas en Atenas 2004 y Pekín 2008 y bronce en Londres 2012), cinco mundiales (un oro y cuatro platas) y cinco de Europa más (un oro y cuatro platas).

La última continental la acaba de conquistar a sus 40 años y tras cinco alejada de los tatamis por maternidad (ha sido madre dos veces en este periodo) en el Europeo de Londres. “Ha sido totalmente inesperado. Tuve lesiones nada más empezar que me desanimaron pensando que me estaba rompiendo por la edad, así que fui pensando que me iban a dar una paliza”, confiesa a la vez que se muestra muy agradecida con todo el equipo técnico (Alfonso de Diego y Sonia Andonegui) y sus compañeros de selección por la acogida y el apoyo, así como a su club, Judo Club Las Rozas.

Se perdió Río pero no descarta Tokio. Eso sí, también es realista. “Mi idea es seguir haciendo el encaje de bolillos necesario para tener un alto nivel de entrenamientos y llegar al próximo Mundial en condiciones. Si es así, pensaré en Tokio”. Ha pedido un año de excedencia en la residencia de mayores que trabaja como fisioterapeuta para centrarse en el judo y compaginarlo con el cuidado de Kenji, Issei y Yumi, sus mejores medallas.

Fuente: http://www.marca.com/paralimpicos/2017/08/30/59a6fcede5fdea080e8b4649.html

Anuncios

Sergio Garrote da a España la primera medalla en el Mundial de Para-Ciclismo en Ruta.

Se estrena en un Campeonato del Mundo con un bronce en la contrarreloj para handbikes.

Sergio Garrote, en el podio del Mundial de Sudáfrica.

Sergio Garrote, en el podio del Mundial de Sudáfrica. Foto: Begoña Luis.

Publicados por Almudena Riveramarca.com/paralimpicos.

“Es el que más opciones tiene de poder conseguir dos medallas en el Mundial de Sudáfrica. Es la gran baza del equipo español y, a medio plazo, va a ser la referencia del ciclismo adaptado nacional“. Así hablaba Félix García Casas, el seleccionador nacional de ciclismo adaptado, de Sergio Garrote antes de viajar al Campeonato del Mundo. Y el catalán ha cumplido con los pronósticos y en su estreno en un Mundial colgándose un bronce en la contrarreloj para handbikes. La de Garrote es la primera medalla para España en esta cita, que ha comenzado este martes.

En la categoría MH2, para ciclistas con tetraplejia que usan handbike, los corredores dieron tres vueltas al circuito hasta completar 15,5 kilómetros. Garrote concluyó en la tercera posición cruzando la meta en 31’21″98. Lo acompañaron en el podio el italiano Luca Mazzone (29’19″00) y el estadounidense William Groulx (29’25″63).

“Es algo indescriptible, ha sido como un sueño hecho realidad. Estar entre los tres mejores del mundo suena muy bien…”, dice. “Aunque ahora hay que estar centrado en la prueba del sábado y hay que volver a darlo todo”, añade.

Sobre el podio, Garrote se ha acordado de “todas las horas de entrenamiento, los sufrimientos, sacrificios de todo tipo (económicos, personales, amistades, familiares…etc), de mis inicios en todo esto, de las personas que confiaron en mí y en las que no lo hicieron, de mi familia, de mi país, de mis compañeros de handbike de toda España… De la apuesta que hice en mi vida por el deporte”.

“Para mí ir al Mundial de ciclismo es una segunda oportunidad en la vida, un sueño hecho realidad”, confesaba Garrote a MARCA antes de partir hacia Pietermaritzburg (Sudáfrica). Un sueño que, desde este jueves, además de hacerse realidad le supondrá por primera vez una beca, ya que como nunca antes había competido en un Mundial defendiendo los colores de España no había podido ni siquiera optar a ella. “En mi casa todo se mueve alrededor de una handbike, entreno como un profesional pero sin cobrar con ello”, explicaba a MARCA.

Más contrarrelojs este viernes

Las pruebas de contrarreloj continuarán este viernes con la participación del resto de españoles. A las 9.08 tomará la salida Jaume Morales (C3) y dos minutos más tarde lo hará Eduardo Santas (C3). A las 9.30 comenzará Maurice Eckhard (C2) y a las 9.45, Ricardo Ten (C1). A mediodía llegará el turno de los tándems Carlos González-Noel Martín (13.04) e Ignacio Ávila-Joan Font(13.09). El último en tomar la salida, a las 14.35, será César Neira (C4).

Fuente: http://www.marca.com/paralimpicos/2017/08/31/59a82377468aebd8738b45c9.html

Súper Ricardo Ten: en un mes disputará el Mundial de Ciclismo y de Natación.

En su primer Mundial de ciclismo tiene opciones de medalla.

Ricardo Ten, en una competición.

Publicado por Almudena Riveramarca.com/paralimpicos.

“De pequeño me apasionaba la bicicleta. De hecho, cuando estaba en el hospital, mi única inquietud era si podría volver a montar en bici, como si eso me fuese a solucionar la vida”, cuenta Ricardo Ten riendo. “Y cuando lo conseguí fue como derribar un muro. Entonces supe que si podía volver a montar, podría lograr todo lo que me propusiera y aprendí a afrontar los retos de una manera positiva”, añade.

Sólo tenía ocho años cuando a Ricardo le tuvieron que amputar los dos brazos y la pierna izquierda. Estaba jugando con su primo en el techo de una casa en el campo y, por las obras, había cerca un hierros. Cogió uno de ellos y del peso se le fue hacia atrás con tan mala suerte que pasó tan cerca del tendido eléctrico que se electrocutó. Llegó al hospital con el 75% de su cuerpo quemado y tuvo que pasar por varias operaciones antes de la amputación.

Permaneció nueve meses allí, los tres primeros en la Unidad de Cuidados Intensivos, los tres siguientes en planta y los tres últimos en rehabilitación. No perdió el curso escolar, quería aprobar los exámenes para pasar al siguiente y así continuar con sus amigos en clase. Con la bici pasó igual. Quería seguir montando con su grupo, continuar, en definitiva, haciendo vida normal.

A los dos o tres meses de salir del hospital, su hermano y su padre le habían adaptado su bicicleta. “Entre ambos, haciendo mucho bricolaje, me adaptaron lo básico para poder apoyar los muñones y para frenar. Con el paso del tiempo fuimos mejorándolas”, recuerda riendo.

De adolescente, salía con la bici de montaña con sus amigos. “Quería seguir disfrutando con ellos como siempre. No es que haya empezado ahora a pedalear, llevo muchos años haciéndolo, simplemente es ahora cuando me lo he tomado en serio pero ya era hábil”, explica.

Porque Ricardo, tras 21 años en la élite de la natación donde ha conquistado más de 100 títulos como campeón de España, 13 campeonatos de Europa, siete campeonatos de Mundo, tres veces campeón Paralímpico y 15 años en posesión del récord del Mundo 100m Braza SB4, ha conseguido en menos de un año ganarse una plaza en el equipo español para disputar el Mundial paralímpico de ciclismo en ruta que se celebrará en Pietermartizburg (Sudáfrica) del 31 de agosto al 3 de septiembre.

Inicio inmejorable

No me esperaba la llamada de Félix García Casas, el seleccionador, tan pronto. Acabo de empezar y no me imaginaba poder competir ya a nivel internacional. Ya había disputado algún triatlón y sabía que tenía buen nivel en ciclismo pero no me imaginaba que para poder competir en un Mundial. Estoy muy sorprendido y motivado para afrontar este nuevo reto”, dice con una voz que contagia esa ilusión de la que habla.

Después de los Juegos Paralímpicos de Río, que fueron los quintos en su palmarés, ya tenía la decisión de colgar el bañador tomada. Había barajado incluso la posibilidad de hacerlo allí, en la ciudad carioca, pero prefirió no hacerlo en caliente. “Al volver, tenía claro que quería divertirme practicando otros deportes sin la presión de la alta competición. Y empecé con la bici y a esquiar (plata en eslalon gigante en el Campeonato de España) pero sin dejar del todo el agua. Simplemente le quité importancia a los entrenos en piscina y me centré más en el ciclismo. Sobre la bici he recuperado el hambre que tenía de joven con el agua, la motivación y las ganas de aprender y de mejorar cada día”, dice.

A toda velocidad

Se estrenó en la Copa de España de ciclismo disputada en Tomelloso (Ciudad Real) en marzo, donde acabó segundo. Después disputó el Campeonato de España de ciclismo adaptado en pista celebrado en Tafalla, donde se impuso en la persecución por equipos -categoría C1, la de los deportistas con mayor grado de discapacidad física-por delante de Juanjo Méndez.. Porque Ten no descarta la pista. “Es algo que me atrae mucho. Es más parecida a la natación porque es un sitio cerrado y en el que lo puedes controlar todo, como en la pisicina. No llego ni al año entrenando en serio en ciclismo. Estoy empezando y no me quiero cerrar ninguna puerta. Quiero probarlo todo y ver en cual tengo más posibilidades”, explica el valenciano.

A nivel internacional, debutó con España en la Copa del Mundo celebrada en Emmen (Holanda) y tampoco le fue mal. Medalla de bronce, aunque Ten le resta importancia. “Me sorprendió estar en el grupo de delante pero es verdad que la medalla fue con fortuna porque hubo una caída en el pelotón de cabeza delante de mí y logré salvarla por los pelos”, recuerda.

Estos grandes resultados le han hecho merecedor de estar en su primer Mundial de ruta. “Ricardo no es que apunte maneras, es ya una realidad. La medalla en la última Copa del Mundo con rivales importantes lo confirma. Lo que más me ha llamado la atención es cómo ha soportado las cargas de trabajo en la semana que hemos estado de concentración en Villalba (Madrid) antes de viajar a Sudáfrica. Hacía series tras la moto y soportaba el ritmo del grupo y eso que los tándem van muy rápidos. Es un deportista con mayúsculas y con un margen de progresión muy alto en el ciclismo”, dice García Casas, el seleccionador nacional.

“Ha montado en bici toda su vida pero lleva con entrenamiento específico desde hace menos de un año. Creo que puede tener grandes opciones de medalla en el Mundial. Tiene un enorme poder físico y me ha sorprendido por su altísimo nivel. Tiene muy buena condición física, una gran capacidad de recuperación y de soportar carga de trabajo”, insiste. Ricardo, sin embargo, no se ve en puestos de medalla aún. “Con estar dentro de los ocho primeros sería toda una alegría pero la ruta es una lotería que depende de un montón de factores y a mí, por mi inexperiencia, se me escapan algunos”, dice.

Hasta llegar a Sudáfrica se ha entrenado haciendo tiradas largas de entre 70 y 100 kilómetros de lunes a sábado. También se entrena dos veces por semana en la piscina porque consiguió la mínima para el Mundial de natación que comenzará en México a finales de septiembre y que será el de su despedida. “La natación me lo ha dado todo pero había perdido la ambición“. El ciclismo se la ha devuelto.

Fuente: http://www.marca.com/paralimpicos/2017/08/29/59a47267268e3e823a8b46c7.html

La segunda oportunidad de Sergio Garrote gracias al ciclismo.

Aspira a dos medallas en su primer Mundial.

Sergio Garrote, durante una competición.

Publicado por Almudena Riveramarca.com/paralimpicos.

Sergio Garrote era un gran aficionado al ciclismo antes de sufrir en 2001 el accidente laboral que le cambió la vida para siempre. El catalán se quedó tetrapléjico. “Tenía dos bicis, una de carrera y una de montaña y las tuve que dar. Pensé que tenía que pasar página y me las quité de encima para no hacerme más daño”, reconoce.

“Intenté después practicar deporte y probé varios pero nada me atraía, con mi lesión medular en pocos me encontraba cómodo”, explica. Hasta que el ciclismo volvió a cruzarse en su vida. Fue casi una década después cuando descubrió las bicicletas que se adaptaban a las sillas de ruedas e intentó pedalear de nuevo, “aunque esta vez con los brazos”. Y de ahí a las handbikes (bicicleta como la de la fotografía superior). La primera que tuvo era de segunda mano y la pagó a plazos. Le costó 1.500 euros y aún la conserva porque con ella ganó su primer Campeonato de España.

“Descubrí en la handbike unas cualidades que no sabía que tenía. Entonces cobra sentido todo lo que te ha pasado en la vida para volver a ser feliz. Me ilusioné de nuevo y, a partir de ello, me ilusioné con otras cosas“, cuenta.

Carrera meteórica.

El éxito no le llegó de la noche a la mañana sino a base de esfuerzo y sacrificio. De hecho, la primera vez que montó en una handbike ni se imaginó que llegaría muy lejos. “Fue desagradable porque no podía, no tenía fuerza, estaba débil y pensé que no era para mí, pero la sensación de libertad y velocidad fue increíble“, recuerda. Quedó penúltimo en la primera carrera que disputó pero ese mismo año ganó la Copa de España en Barcelona y poco después se fue a Italia a medirse con los mismos que le habían ganado en su primera carrera y acabó segundo. “Ahí empezó todo. En 2015 fiché por el Club Ciclista Sant Boi y me sentí uno más. Yo soy un ciclista con diferentes capacidades, no con discapacidades, porque seguramente lo que yo hago con mis brazos, que los tengo afectados, no lo haría otro ciclista. En ese caso, él sería el discapacitado”, reflexiona.

Decidió empezar a competir de forma internacional por su cuenta y Félix García Casas, el seleccionador nacional, se fijó en él. “Empezó con nosotros hace año y medio en el programa de tecnificación deportiva. Es el que más opciones tiene de poder conseguir dos medallas en el Mundial de Sudáfrica. Está muy fuerte y lo viene demostrando en las últimas Copas del Mundo (doblete de plata en Bilbao, doblete en la localidad holandesa de Emmen y un bronce en la italiana Maniago). Es la gran baza del equipo español. A medio plazo va a ser la referencia del ciclismo adaptado nacional”, dice de él García Casas.

Garrote afronta su primer Mundial con ilusión y ambición. “Voy preparado. Para mí es un sueño que se va a hacer realidad. No voy sólo a competir, quiero ganar. El ciclismo me ha dado una segunda oportunidad y espero que las lágrimas que he derramado por el camino sirvan para que en algún rincón de España alguien pueda ilusionarse y pensar que también le puede pasar a él”.

Fuente: http://www.marca.com/paralimpicos/2017/08/30/59a5cf5622601d08738b45de.html