Xavi Torres, de la piscina a las librerías.

El periodista Gabriel Forteza es el autor del libro ‘Sin miedo a caerme’, una biografía acerca de la trayectoria del nadador Xavi Torres, quien conquistó dieciséis medallas paralímpicas en seis Juegos – “No he tenido miedo a desnudarme”, reconoce el deportista.


El nadador Xavi Torres y el periodista Gabriel Forteza aguantan el libro biográfico del medallista paralímpico ´Sin miedo a caerme´. Foto B. Ramon

Publicado por Elena García. diariodemallorca.es/deportes.

Xavi Torres nunca ha tenido miedo a caerse, y lo ha hecho, “muchas veces”. Pero siempre que se ha caído luego se ha vuelto a levantar “para continuar”. “Me siento muy identificado con el título del libro: Sin miedo a caerme”, reconoce, “y también con el subtítulo: Nadando de la mano”, asegura entre risas. Genio y figura.

Sus éxitos deportivos son casi incontables, la historia que hay detrás de todos ellos la cuenta el periodista Gabriel Forteza en el libro que acaba de publicar Rapitbook sobre la vida del campeón paralímpico. “Ha sido todo tremendamente fácil. Quizás lo más complicado era cuadrar agendas, pero por la suya, siempre anda con cincuenta movidas”, reconoce el autor.

Cuatro años es el tiempo que ha tardado esta biográfica en cocerse. Una historia cargada de sentimientos, sueños y mucha ironía. “Yo hablaría más de sarcarmo y humor. Siempre he creído que a las cosas hay que restarles importancia. No hay que dramatizar tanto” en esta vida, reconoce el medallista.

La complicidad entre Torres y Forteza se hace patente en cada una de las 236 páginas que comprende la obra. “No tengo miedo a desnudarme. El libro recorre mi infancia, mis inicios en la natación, mis primeros pasos en la competición y aborda también mi lado más íntimo contado desde diferentes voces. Es curioso que todas coincidan en un mismo rasgo: mi cabezonería”, advierte. Precisamente esa tozudez hizo de Xavi Torres el deportista que es: “Creo que en parte es algo que me ha ayudado a triunfar. Tengo ese punto de insistencia que en el deporte es tan necesario. Siempre he preferido pecar de exceso, que de quedarme corto”, asegura.

Uno de los capítulos del libro recoge una doméstica conversación entre Gabriel Forteza y los tres hermanos de Xavi Torres, en la que recuerdan su infancia y abordan el complicado tema del ‘bullying‘. “Es algo que no recuerdo especialmente y supongo que si hubiera tenido una muy mala experiencia lo llevaría grabado. De todas formas, sé que mi hermano alguna que otra vez tuvo algún enfrentamiento por defenderme. Yo lo vivía de una forma muy normal, pero la misma situación, vivida por una persona diferente, puede provocar una reacción en ella muy distinta. Es importante que la gente sepa respetar la diversidad y ver que las capacidades y discapacidades son muy relativas”, subraya.

Fuera ya de la competición de alto nivel, “pero no retirado”, como a él mismo le gusta remarcar, Xavi Torres colabora hoy en día con la Federación Española de Natación. “Las retiradas para mí son una despedida y no siento que me esté despidiendo de algo en lo que sigo todavía metido. Ahora ayudo a algunos nadadores, me gusta colaborar con entidades sociales e intento ser una persona ocupada, todo eso me da vida”, subraya.

Rafel Nadal, Rudy Fernández, Jorge Lorenzo o Carlos Moyá son solo algunos de los deportistas de la isla que han querido aportar su granito de arena y han sumado momentos a su historia. “Todos han querido contar algo, eso es algo muy bonito. Xavi Torres engancha. Tiene una personalidad muy marcada, pero además es un héroe de la improvisación. Él se marca un camino e improvisa sobre el mismo. Siempre sabe a dónde va”, subraya Forteza sobre su amigo.

Su vitalidad y sus ganas de reirse de la vida parecen no tener límites. Lo hacía con 18 años y lo sigue haciendo ahora con 44. “Soy una persona que me tomo normalmente las cosas con buen humor, aunque eso no significa que no sufra. Como todos, tengo momentos buenos y momentos malos, pero siempre he creído que una forma de llevar las cosas bien es riéndote de ti mismo. Reconozco que a veces voy con cuidado, que tú y yo vivamos una misma situación no significa que yo me pueda reír de ti. Respeto a todo el mundo por el hecho de que pueda vivir una misma circunstancia de una forma u otra”, reflexiona.

Ríen cuando se les pregunta si la vida de Xavi Torres, a partir de ahora, dará para un segundo libro, y aseguran que ahora eso poco importa. Detrás de este libro se ha forjado una gran amistad, aderezada por horas y horas de charla y alguna que otra cerveza.

Fuente:https://www.diariodemallorca.es/deportes/2019/03/16/piscina-librerias/1400795.html?fbclid=IwAR0XKlWyFX1KJAnYQW6365Y1wLTA4Rc7hPmhNJ4v2sCQqV-QXjBWnx8ws3A

Gran éxito del Campeonato de España de Ciclismo Adaptado en Pista en el Velódromo de Galapagar (Madrid).

Publicado por esciclismo.com Fuente: R.F.E.C.

El Velódromo de Galapagar (Madrid) ha vuelto a ser un año más la sede de un Campeonato de España de ciclismo adaptado en pista en el que los mejores especialistas nacionales han vuelto a poner de relieve el gran nivel que poseen, justo antes de la cita más importante del año, la que tendrá lugar en Apeldoorn (Holanda) del 14 al 17 de marzo, el Mundial.

Ricardo Ten, como ya sucediera el año pasado, ha vuelto a dominar en la Clase C1, logrando el oro en las pruebas de persecución (4:07.249) y el kilómetro (1:19.980). El valenciano, no obstante, ha tenido un duro rival en una leyenda como Juanjo Méndez, que ha logrado su mejor marca de siempre en el velódromo madrileño en la prueba de persecución y que además se ha impuesto a Ten en el scratch, colgándose el oro. Ten se mostraba feliz y con ganas de que llegue la cita mundialista: “Muy contento por cómo ha ido el campeonato. Ahora queda la recta final de cara al Mundial; diez días para prepararlo en Anadia (Portugal); vamos con muy buenas sensaciones y ganas de hacer un buen papel”.

Del mismo modo, en la Clase C2, Maurice Eckhard ha impuesto su superioridad ganando en las pruebas de persecución (4:06.435), el kilómetro y scratch. La plata en la persecución sería para el catalán Xavier Caballoll, y el bronce para el madrileño Raul Vallinot que quedarían en las mismas posiciones tanto en el kilómetro como en el scratch.

Otro de los que volvió a imponer se ley en la Clase C3 fue Eduardo Santas, que defendió con éxito sus oros del anterior Campeonato de España en Persecución, Kilómetro. El scratch de la Clase C3 sin embargo sería dominado por Jaume Morales, que se alzaría con el oro.

La categoría C4, una de las que presuponía como más abiertas, dejó un gran espectáculo, con victoria para Israel González en la persecución, escoltado en el podio por Jorge Orejón y José Manuel Dosdad. En el kilómetro lograría imponerse Óscar Higuera, mientras que el scratch sería dominado también por González, haciéndose con un botín de dos oros.

Del mismo modo, en C5 la persecución se antojaba muy disputada, con victoria final para José Luis Agapito por delante de José Luis Jiménez y del extremeño Rubén Tanco. En el kilómetro de la clase C5, un año más, Alfonso Cabello, actual campeón del mundo, no dio opción a sus rivales, mostrando un excelente estado de forma de cara a revalidar su maillot arcoíris en Alpeldoorn. El oro en scratch sería para el extremeño Rubén Tanco, bronce en la persecución y el kilómetro.

“He tenido muy buenas sensaciones en el Campeonato de España; llegaba con una intensidad de trabajo bastante alta y esto simplemente me ratifica en la buena condición en la que llego de cara al Mundial. Espero revalidar mi título de campeón del mundo”, relava ambicioso Alfonso Cabello, que buscará su quinto título mundial.

En cuanto a los tándem, el formado por Ignacio Ávila y Joan Font volvió a revalidar sus títulos nacionales de Persecución, Velocidad y Kilómetro ante una nueva pareja como la formada por Octavio Gilabert y el olímpico Eloy Teruel. David Casinos y Mikel Montoro serían bronce en el kilómetro. No estuvo presente finalmente en el velódromo otro de los grandes tándem de nuestro país, el que conforman Adolfo Bellido y Noel Martín.

En lo que respecta a los tándem femeninos, en la persecución la victoria fue para el compuesto por Ginesa López y Mayalen Noriega, con Rosana López y Esther Villaret siendo plata y con Josefina Benítez y Melisa Gomiz obteniendo el bronce. En los 500 metros López y Noriega se mostrarían como las más rápidas, logrando su segundo oro.

En la Velocidad por Equipos repitió título el Hyundai Koryo Car-Dstrel de Ricardo Ten, Daniel Miñana y José Luis Agapito, capaz de imponerse a selecciones como la vasca, plata, o la madrileña, bronce.

En cuanto a las féminas, la noticia más destacada era la vuelta a la competición de Raquel Acinas, que se llevaría además los títulos en la Clase C2, tanto en la persecución como en los 500 metros, imponiéndose a su compañera, la también catalana y debutante Claudia Grau.

En la Clase C5 vivimos un vibrante duelo entre las madrileñas Josefina Guimarey y Myriam Martínez, con victorias para la segunda tanto en la persecución como en los 500 metros.

“El balance de este Campeonato de España es muy bueno. Nos hemos encontrado con más temperatura, eso unido a los estados de forma ha hecho que los tiempos fueran muy buenos, esperanzadores de cara a la disputa del Campeonato del Mundo de Apeldoorn donde estaremos dentro de dos semanas”, señalaba ilusionado el seleccionador nacional de ciclismo adaptado, Félix García Casas.

Fuente: https://www.esciclismo.com/actualidad/pista/50306.html?fbclid=IwAR3G2SlsXdxPfZbTm7YpADhB0ENxxz0RtrNU6d0jue95Nk203osmjEDazMM

PIONERAS | TERESA PERALES: “Empecé a nadar sin pensar competir: sólo quería flotar”.

A Teresa Perales (Zaragoza, 43 años) una neuropatía la dejó en silla de ruedas con 19 años. Antes, había intentado aprender a nadar sin lograrlo. La piscina, después, la convertiría en la deportista paralímpica más laureada en España. 26 medallas y un grito: “Mamá campeona…” .

Publicado por Patricia Cazón. as.com/masdeporte

No le gustaba nadar…

De niña se me hacía dificilísimo. Me llevaron varias veces. Flotaba, pero no logré aprender.

Hacía kárate.

¡Me encantaban las películas de Karate Kid (ríe)! Lo hice desde los cinco años hasta que me quedé en silla de ruedas. Llegué a cinturón marrón-negro.

¿Recuerda ver Juegos?

De Olímpicos el primero, Barcelona. Ahí no recuerdo nada de paralímpicos. Fue en Atlanta cuando supe que existían.

Usted se quedó en silla de ruedas por una neuropatía.

Sí, por una enfermedad neurológica que me vino, con afección en piernas y brazos, especialmente las piernas.

Le ocurrió en la Universidad.

Sí. Yo tenía 19 años. Estaba estudiando Ciencias de la Educación, Pedagogía ahora. Hice hasta segundo, no me gustaba mucho. Cuando me quedé en silla de ruedas lo cambié por Fisioterapia, que sí terminé.

¿Había tenido síntomas?

Sí. De pequeñita. En la mano un dedo se había quedado a un lado.

La última vez que sale a la calle caminando fue el día que el Zaragoza ganó la Recopa, 10 de mayo de 1995.

Sí. Era aficionada al fútbol. Hubo un tiempo que fui abonada e iba a La Romareda.

“De niña me llevaron a nadar varias veces pero no logré aprender. Hacía kárate”

¿Comenzó a nadar poco después?

Sí. Empecé a nadar sin pensar en competir: yo sólo quería flotar, sentirme libre en el agua. Me metí en la piscina porque me aburría al borde con mi familia dentro y descubrí que me gustaba. La sensación que volvía a tener de control de mi cuerpo.

Aquel primer día se tiró con un chaleco y un silbato.

Sí (ríe). Un chalequito salvavidas naranja y verde fosforito.

¿Le dio miedo?

Por un lado, sí. Aún no me había encontrado con mi cuerpo. Y la gente me miraba mucho. Era una cría, de 19 años, esquelética, con una silla con un cojín forrado en borreguillo y un chaleco. Pasé mucha vergüenza. Aguanté diez minutos.

Pero enseguida llega Ramiro Duce, su primer entrenador.

Cuando vuelvo a Zaragoza digo que quiero aprender. Y fui al Club CAI DCM. “¿Sabes nadar?”, me pregunta un monitor. Digo que no, que soy un patito mareado venido arriba. Me mete al agua. “Copia a éste”. Y lo hice, porque tengo una cosa: mucho orgullo. Se fue a por el entrenador, Ramiro. “Nadas muy bien, vente al equipo”.

¿Y qué pensó?

¡Qué estaba como una cabra! Y se lo decía a todos. Para animar. El club era sólo de discapacitados.

Pero…

El cronómetro cada vez iba más rápido. Mis movimientos, al inicio rudos, más finos.

¿Cómo es nadar sin sentir una parte del cuerpo?

Yo no sé dónde están las piernas. Ni tengo conciencia de ellas ni de su posición. Sé que están recogidas si me cuesta más. Que han caído si voy más lenta. No me sirven de timón. En estilos como la espalda se me van mucho de lado a lado.

¿Qué debe entrenar más?

Tren superior, brazos. Antes hacía más gimnasio. Ahora que soy más mayor, ya no puedo. Buscas el equilibrio entre la edad y la condición física. Y yo estoy ahí (ríe), rozando el palo. Hago más aeróbico, para corazón y pulmón. Handbike. E hipoxia. Con un dispositivo que simula el entrenamiento en altura… muy jorobado.

Atenas | “Antes quería el oro, pero creo que tenía miedo a ganar”

¿Ah, sí?

Sí. Los que tienen mucho dinero y se lo pueden permitir tienen camas hiperbáricas.

Los futbolistas.

Correcto. Yo por logística familiar, porque quiero seguir durmiendo con mi marido, no puedo. En vez de hacer ese entrenamiento durmiendo, como ellos, subo a 6.000 metros en periodos cortos de tiempo. Cinco minutos, bajo cuatro, otros cinco… Hora y media. Y todos los días.

¿Cuántas horas se entrena?

Piscina cada día, tres, cuatro. Luego un poco de gimnasio. En casa tengo una galería. Banco, gomas, espaldera, pesas. La handbike, tres días y la hipoxia. En total, el que menos, cinco y media, y, el que más, ocho.

Al poco de empezar ganó su primer campeonato de España.

En un año y poco.

¿Y qué siente? Usted, a la que no le gustaba nadar…

Buf. Por un lado, alegría. Dos medallas fueron. Y en Badajoz, que mi familia es de Extremadura y mucha estaba. Me sentí arropada, súper campeona. Pero, por otro, era como estar pasando página sin darme cuenta. “¿Esto significa que no voy a volver a caminar?”. Un totum revolutum. Al final fue más importante la parte feliz que la otra.

Y viene más piscina.

“Jo, Teresa, podemos intentar clasificarte para el Europeo”, dijo Ramiro. No hice la mínima pero en mi cabeza quedó eso: ser internacional algún día. Empecé a entrenar más fuerte, más días, horas. Me clasifiqué para el Mundial de 1998.

¿Sus primeros Juegos paralímpicos?

Sydney 2000.

Teresa Perales posa para As.
Teresa Perales posa para As. RAFA APARICIO (DIARIO AS)

¿Qué fue clasificarse?

Yo pensaba que los deportistas, al lograr la medalla, exageraban. “Qué moñas, si tampoco es para tanto”. Pero fue muchísimo mejor. Primero cuando haces la mínima. Esa alegría. Buahhh.

¿Dónde la hizo usted?

En Valencia. Tenía fiebre, de puro nervio. Pero competí por mis narices y lo logré. Y cuando te llega la ropa, ese maletón, que entonces no era como el de los olímpicos, era mucho menos, pero te hacía una ilusión… Y preparar la concentración, la Villa…

Sus fiestas son famosas.

Sobre todo para el que compite poco (ríe). Porque sí, en paralímpicos existen igualmente. Pero yo siempre he nadado en tantas pruebas que sólo era la fiesta del último día. En Londres, por ejemplo, fui abanderada, hice el paseíllo y me fui.

¿La primera vez que se mete a la piscina en Sydney, unos Juegos Paralímpicos?

Muchísima más gente, movimiento, la dinámica de la competición, tan estricta. Cámara, precámara y cámara de salida, tres pasos. Y la piscina, 17.500 personas. Te sentías hormiguita. Y en los Mundiales nunca venía la tele. Aquí estaba y te grababa. Cómo te quitas la ropa, subes al poyete. Con el corazón a mil…

Ahí no logró el oro.

Fueron cinco medallas. Una plata y cuatro bronces.

La primera, la plata.

Llegaba en el ránking para ser quinta. Nadie esperaba mi medalla, y menos una plata. Pero lo que te decía del orgullo, que lo saco. Luego en las siguientes empecé a querer algún oro pero se resistieron. “En Atenas”, dije. Y en Atenas fueron dos, muy peleados. Uno por tres décimas. Que no es nada. Haces el ruido y ni te enteras de que hay diferencia entre una mano y otra. De película.

¿Recuerda aquella carrera?

Sí, sí. Yo siempre había quedado segunda o tercera. Y estaba hasta las narices. Quería el oro, de verdad, pero creo que tenía miedo a ganar.

¿Sí?

Sí. Porque cuando logras el oro, inevitablemente, piensas: “¿Y si no gano otro? Menudo fracaso”. Inconscientemente, en algún momento, no daba el máximo por eso. En Atenas me cansé. Y me dejé llevar. Tampoco veía donde estaban mis rivales. Aquella fue la primera carrera que, de verdad, fui a lo mío. A intentar llegar la primera.

Y ganó a Beatrice Hess.

Mi mayor ídolo. Me encantaba como nadaba, ella, como persona. Siempre me he llevado fantásticamente bien con mis rivales. De ellas han salido mis mejores amigos. Cuando compito, soy incapaz de nadar sin haber dado besos y abrazos a todas.

“Londres lo cambió todo: ya voy al mismo nivel que los olímpicos”

Y siempre con música.

Es como un clic. Hago entrenamiento mental en casa. Desde el 2000, siempre la misma canción: Heroes live forever, de Vanessa Amorosi, brutal. Me imagino ganando. Es mi entrenamiento. Lo que visualizo. Toda la prueba, desde el desayuno. Para saber controlar mis emociones todo el proceso. En una competición de nada sirve ser la mejor a nivel físico si en el emocional no eres capaz de rendir.

¿Y cómo se hace eso?

Entrenando mucho. Y buscando la técnica que más se acomode a ti. Inspirar, expirar, sudokus o música a tope. Yo, a través de ella, lo hago todo tantas veces en mi cabeza que, cuando llega, sale de forma automática.

¿Cómo es ponerse el bañador?

(Ríe) Pues que tiras una toalla en el suelo, del vestuario, baño, donde sea y, lo más discretamente posible, que es difícil, haces la croqueta y, de un lado para otro, intentas embutirte. Lo más difícil es el champiñón del culo. Se queda todo el rato para arriba (ríe). Tardo quince minutos. Con eso ya calientas.

Sufre mucho de cervicales.

Porque siempre voy mirando hacia arriba. Nadando se te cargan los trapecios. Tengo dos hernias discales y una discopatía degenerativa.

Ángel Santamaría, su entrenador 18 años. ¿Cómo llega?

Como un favor. Ramiro se quería retirar: “En El Olivar hay dos entrenadores muy majos: vamos a ver si te dejan entrenar”. Santamaría nunca había trabajado con nadie con discapacidad pero, desde el primer momento, hubo conexión. Tengo tanta confianza en él, que sé que cada metro que hago lo hago por algo.

¿Vive de la natación?

Ahora hay unas becas que no están mal. Pero también depende de con qué edad las recibes. Yo ahora tengo 43 años, ya tengo que pensar en la jubilación, pagar autónomos. No puedes depender sólo de la beca. Mañana hay una lesión que me impide ir al Mundial y, si no voy, no renuevo, y me quedo con una mano delante y otra detrás. Por eso siempre he compaginado trabajo y deporte.

¿Y cuándo se quedó embarazada?

Se trató como una lesión. No fue una retirada, sólo bajada de beca. Que bien, pero es algo a mejorar. En cualquier trabajo, en una baja por maternidad, se cobra el sueldo completo.

¿Le cambió mucho el cuerpo?

Engordé 22 kilos. Y el peso es muy difícil de manejar cuando vas con la silla. Fue complicado.

¿Y volver?

De peso me costó más pero de tiempos, bastante bien. En Berlín, 2011, cinco medallas.

Tokio | “Es el reto, muy difícil. Pero Phelps me gana por dos medallas…”

¿Había muchas mujeres cuando empezó?

No excesivas. A veces me he preguntado por qué. Lo único que se me ocurre es que, cuando un deportista con discapacidad comienza, es porque los padres lo llevan… Y ayudan a cambiarse. Parece que da más cosa si es un padre el que está en un vestuario de mujer, con una hija.

¿Ha sentido machismo?

Hago un deporte individual: hay fichas federativas, no contratos con clubes. No hay diferencias entre hombres y mujeres.

¿Después de los Juegos Olímpicos, se olvida que están los Paralímpicos?

Antes sí había una desconexión. Sólo salían en los informativos los oros. Pero desde Londres ha cambiado. Yo lo he notado.

¿Sí?

Antes, yo tenía 16 medallas y me conocían en Zaragoza. Después, vaya donde vaya, siempre hay alguien. Y me llama mucho la atención. Al ser paralímpica nunca habíamos tenido trascendencia. Desde Londres voy al mismo nivel que los deportistas olímpicos.

En Atenas ganó los primeros oros, pero después hubo más.

Un día me dijo un compañero: “Teresa, no sé por qué te conformas con hacer oro”. “¿Perdona?”. “Sí, tía, es que tienes que hacer récord del mundo, puedes”. Y en Pekín hice tres y gané tres oros. Fue mi cumbre.

A Londres fue con su hijo.

La ilusión de mi vida. Tenía dos años y pico, pero imagina, oír: “Mamá, campeona”. Y regalarle medallas. Seis. La última de oro. Hubo un titular que nunca olvidaré: “Michael Phelps, tiburón de Baltimore, 22 medallas olímpicas. Teresa Perales, sirenita del Ebro, 22 paralímpicas”.

La comparación con Phelps.

Me hizo ilusión. Por primera vez un deportista olímpico con un paralímpico. Era raro. Y pensaba: “Este hombre, cuando vea en Twitter, que ponen muchas veces su nombre y el mío, qué pensará: ‘¿Y quién es ésta?”.

En 2015 no hubo Juegos pero usted se entrenó como si sí… Se casó… ¡Caminando al altar!

Sí (ríe). Pusimos en casa de mi madre unas barras de cortina en el pasillo, muy largo, y me servía de paralelas. Me puse unos aparatos estilo Forrest Gump, más ortopédicos, para que no se fueran las caderas, y me ponía de pie. No se le podía llamar andar, pero me desplazaba. Quería darle la sorpresa mi marido. Al principio tenía intención de entrar andando pero el ultimo día dije: “Tengo que girar y no sé si se me escapará la pierna”. Hice solo el recto del pasillo. Me levanté con muletas, me agarré del brazo de mi hermano y fuimos.

¿Y cuándo la vieron?

Primero lo típico, “qué viene la novia”. Luego, sorpresa, “ahhh“. Al final todos moqueando.

Sólo le faltaba su padre.

Tenía 15 años cuando murió. Ese sí que ha sido el palo gordo de la vida, el que no tiene vuelta atrás. Lo adoraba. Fíjate que han pasado años pero no hay día que no me acuerde de él. Mi hijo tiene gestos suyos. “Qué orgulloso estaría de ti”, pienso.

Y de usted.

No se habría imaginado nunca todo esto. Tampoco había nadado, claro.

¿Retos ahora?

Llegar a Tokio para competir. Ante rivales 15 años más jóvenes. Es difícil. Por mi cuerpo, edad, la enfermedad con sus ataques, sibilina. Cada día tengo más dolores y pereza. Cuando te duele cada día todo, cuando te cuesta todo mucho, da más palo. Pero me gana Phelps por dos medallas. ¡Cómo para retirarme (risas)!

¿Su prueba favorita?

Estéticamente, la mariposa. Pero hace mucho que no la nado, por las hernias. Me planteo en los Juegos de Tokio, por tener una posibilidad más de podio. Lo único que ahora me mete es la espalda. Con el croll, 100 metros libre, fui oro en Atenas, Pekín y Londres. En Río se escapó… Pero en Tokio mi hijo tendrá 10 años y quiero oírle gritar otra vez.

“Mamá campeona”.

Fuente: https://as.com/masdeporte/2019/03/03/polideportivo/1551575748_305965.html?id_externo_rsoc=comp_fb&fbclid=IwAR3kTI3ZcKj7JpRO27yFqugK-l_ZJy1n9rL41WVd5tP4QEpatERj9QRbVwA

AMDDA; Un líder que busca visibilidad.

Plantilla del equipo del AMDDA junto a su entrenador Juan Alberto Moreno.
Plantilla del equipo del AMDDA junto a su entrenador Juan Alberto Moreno.

Publicado por Alberto Rubio. eldesmarque.com/malaga.

Compartido por Juan Antonio Perez.

En Málaga hay actualmente un equipo que es líder en su liga. Se trata del AMDDA(Asociación Malagueña por la Diversidad y el Deporte Adaptado), que ocupa la primera posición de la Liga Nacional de Fútbol 7 de la FEDPC (Federación Española de Deportes de Personas con Parálisis Cerebral y Daño Cerebral Adquirido). Este club, el sueño de un medallista olímpico como David Jiménez, busca hacerse un hueco entre el deporte malagueño y tener su cuota de protagonismo en busca de una visibilidad que les permita crecer.

David Jiménez, que consiguiese con la Selección Española la medalla de bronce en los Juegos Paralímpicos de Atlanta, es el gran impulsor de este equipo: “En dos años que llevamos compitiendo hemos adelantado mucho. Es un proyecto que me lo propuse porque, cuando yo viajaba a los Juegos Paralímpicos, era el único andaluz que iba y cuando jugaba tenía que desplazarme a otras ciudades. Una vez que dejé el deporte en activo decidí sacar este club”.

Para David, poder jugar al fútbol ha sido vital para lograr superarse y no venirse abajo ante la adversidad. “El deporte da vida y es una droga, a mí me ha venido muy bien porque si no hiciese mucho deporte estaría más afectado de la discapacidad que tengo y ahora mismo me encuentro muy bien física y mentalmente. Los chicos que hacen deporte ganan mucha más autonomía, ellos son independientes. Se les intenta tratar como jugadores de Primera, y ese trato ellos lo agradecen”, afirma el jugador.

De momento, el equipo del AMDDA es líder en la Liga Nacional de Fútbol 7 FEDPC, donde siete conjuntos compiten por el título. Tras dos citas, el cuadro malagueño ha jugado cuatro encuentros, sumando tres victorias y un empate. La próxima jornada será en Extremadura a finales de marzo, donde el duelo ante el Hércules puede decidir la primera plaza cara a los play off por el título, que se jugarán entre el 4 y 5 de mayo en Madrid.

Ilusionados con poder salir campeones de Liga.

A David Jiménez se le habla de ganar el título y le brillan los ojos: “Si lo conseguimos me moriría tranquilo, sólo de pensarlo se me ponen los vellos de punta. Ganar la Liga, con mi club y gente de Málaga, sería lo máximo que podría conseguir, y eso que he ganado una medalla de bronce en los Juegos Paralímpicos, pero no tendría el mismo sabor que haberlo logrado con Málaga”.

Según David, lograr ampliar el número de equipos sería fundamental para conseguir que esta liga siga adelante. “A ver si Rubiales o Tebas nos hace un poco de caso, y como ha ocurrido con la Liga Genuine, nos acoge y los clubes comienzan a tener sus propios equipos de discapacitados cerebrales para que crezca la liga. Todo lo que sea dar visibilidad al deporte adaptado o paralímpico es bueno”, concluye el futbolista malagueño.

El entrenador del equipo es Juan Alberto Moreno, que se hizo cargo del conjunto malagueño por amistad: “Yo conozco a varios integrantes que eran amigos míos personales, me pidieron que les echase una mano, y cuando vi lo que hacían, supe que tenía que sacarme un título para darles más, porque con lo que yo sabía era poco. Trabajar día tras día con una persona que no tiene un no, que no se queja, que sigue trabajando, que sólo quiere cada día superarse, que te trata con un respeto como si fueras Zidane o cualquier entrenador de la élite cuando eres una persona normal, eso no está pagado con dinero. Ver que se superan objetivos, que creen en mí y que se logran cosas, eso es un orgullo enorme”.

El equipo necesita apoyo y repercusión.

Juan Alberto Moreno confirma que, aunque la competición se lleva a cabo a través de cuatro concentraciones para aliviar gastos, participar en esta liga supone un esfuerzo monetario. “Son cuatro viajes con cuatro hospedajes, con un grupo humano de más de 20 personas, porque tiene que ir un preparador físico, un fisioterapeuta, van dos entrenadores, donde hay jugadores que necesitan una medicación y hay que estar atentos a ellos. Son muchas personas sin tener ingresos. Por suerte la gente que rodea al equipo lo hace voluntariamente, pero no puedes pedir que todo lo haga todo el mundo altruistamente y para siempre, llega un momento donde debes pagar, porque la gente no come de buenas voluntades”, afirma.

Para el técnico, es vital el apoyo que han recibido del club de la Olímpica Victoriana: “Nos ha abierto las puertas y quiero agradecer a Cristian, su presidente, que nos ha dejado las instalaciones sin cobrarnos nada. Otros clubes sí nos quisieron cobrar, ellos no sólo aportan las instalaciones, también nos dan el material y eso es un dinero que como club nos ahorramos”.

Pero es necesario mayor respaldo, y todo comienza por tener visibilidad, ya que, como afirma Juan Alberto, falta más propagación para tener mayor alcance. “Hay muchas dificultades, lo primero porque nos faltan jugadores, Málaga tiene por desgracia personas con esa discapacidad que no son conscientes que hay un equipo de fútbol en su ciudad, porque no hay la suficiente difusión, en redes sociales, en los medios deportivos. Es un equipo que tiene muy pocos ingresos económicos, vemos como este año han desaparecido equipos de la liga porque no pueden asumir los costes”, declara el entrenador del equipo.

Una oportunidad para las personas con parálisis cerebral

El entrenador anima a las personas que tenga parálisis cerebral que se acerquen a conocer al equipo y formar parte del grupo: “El miedo es el peor obstáculo que puedes poner en tu vida. Les animo a que venga aquí, que vean trabajar a este equipo, a sus jugadores, algunos que están en la selección nacional, en la sub 19, otro que es medallista olímpico, y aquí la gente compite, unos con más afinidad, otros con más velocidad, pero cada uno con sus limitaciones. Y la liga está confeccionada para que todo el mundo compita en igualdad de condiciones, por lo cual el miedo es una excusa que no te deja hacer algo”.

Otra cosa que echa en falta Juan Alberto es más ayuda de deportistas de élite: “Todos los deportistas debían ser un grupo, una unidad. Y los que están más arriba debían cuidar de los que están más abajo. Entiendo que hay momentos donde la gente está cansada de que les peguen en la puerta, pero hemos encontrado a personas como Alberto Díaz y el árbitro Daniel Hierrezuelo que apoyan de forma altruista, que sin conocer de qué va lo nuestro se ofrece a hacer o ir donde haga falta. Un deportista sabe la dificultad que supone practicar, y siendo discapacitado aún más, y debe plantearse que hay que ser más generoso en el mundo del deporte”.

Mayor visibilidad, mayor repercusión, es lo que piden David y Juan Alberto, para un equipo como el AMDDA, que puede acabar siendo campeón de liga en la FEDPC. Merecen que los focos apunten hacia ellos, por su gran trabajo, esfuerzo, dedicación y amor al deporte.

Fuente: https://eldesmarque.com/malaga/futbol-provincial/182085-un-lider-que-busca-visibilidad?fbclid=IwAR23kbCA52W9bBetZhhyPev-Am_KkDOuNK2jFvf6XSvWbeqwWGTh6bBbvVM

KING RAY: El lado oscuro y trágico de la película «Campeones».

Sergio Romero da voz al capitán del equipo paralímpico que «robó» el oro en Sidney 2000.


Ray Torres, con Paco, jugador del Aderes – FILMIN

Publicado por Federico Marín Bellón. 
Redactor. abc.es.

España ganó el oro paralímpico de baloncesto para discapacitados psíquicos en los Juegos de Sidney, en el año 2000. Pronto se supo que la única discapacidad de diez de los doce jugadores era moral. Había hasta un periodista infiltrado. Javier Fesser se inspiró en aquella historia para rodar «Campeones» y el cine francés aportó su mirada con «Todos a una», recién estrenada en nuestros cines, cuyo tono también es amable, casi de justificación. Sergio Romero Castaño completa la trilogía con la película documental «King Ray», la primera versión incómoda sobre el mayor escándalo de nuestro deporte, que se puede ver en la plataforma española Filmin.

La figura central es Ramón Torres, capitán del equipo y una de sus dos manzanas sanas, que casi 20 años después recuerda lo ocurrido. De su impresionante currículum sobresalen dos mundiales y trece europeos. Es un triunfador nato y a la vez a lguien con corazón: «Sí que vamos a ganar, pero aquí no se machaca a nadie», arenga a sus compañeros para frenar la típica euforia pasada de rosca.

Lo más difícil para Romero fue contar con el testimonio del jugador, despertar los demonios interiores de alguien que perdió la gloria y empañó una carrera única por culpa de otros. Se desmoronó y llegó a hacerse daño. «Ahora tiene práctica. Después de mi documental participó en “Campeones”, le han hecho muchas entrevistas y tiene callo, pero al principio era muy reacio. La parte de Ramón es casi lo último que grabamos, cuando él se abrió».

Testimonio comprometido

Juan Pareja, el otro jugador «auténtico», solo aparece de refilón. A su discapacidad sumaba otras dolencias y no se consideró pertinente entrevistarlo, porque para ellos fue «demoledor». Además, Sergio Romero quería centrar la historia en las verdaderas víctimas. «Llaman más la atención los jugadores fraudulentos, pero para mí era más importante el punto de vista de Ray y del otro chico».

Hijo de emigrantes, Ray nació en el Reino Unido. Llama la atención su bilingüismo. En inglés parece un personaje de Ken Loach. «A su hermana siempre le sorprendió lo rápido que aprendió español cuando la familia volvió a España», comenta el director. Sergio Romero también explica cómo fue posible que el equipo pasara todos los filtros hasta ganar el oro. «Al investigar descubres que es un caso más simple que los contemporáneos de corrupción. Fernando Martín Vicente tenía todos los cargos, controlaba el proceso de arriba abajo. Y el movimiento paralímpico estaba muy verde. Por lo que sé, los controles ahora son más exhaustivos», añade.

El escándalo de Sidney fue un mazazo para el baloncesto paralímpico y perjudicó a muchos deportistas de verdad. «Al margen de la cuestión obvia, que tuvieron que devolver las subvenciones, aunque tardaron, los patrocinios desaparecieron y se juntó con la desaparición de las cajas de ahorros. Luego vino la crisis. El deporte ha estado en horas muy bajas. Se ha reactivado, pero el baloncesto para discapacitados sigue fuera del programa». ¿Fue suficiente el castigo para los responsables? «Me parece obvio que no».

En la película, criticable por su pereza con la tijera, vemos momentos tremendos, como cuando una entrenadora cuenta la confesión que le hizo Ray: «Si volviera a nacer me gustaría hacerlo en una silla de ruedas. Al menos así la gente sabría que soy un discapacitado físico», dice atormentado.

Fuente: https://www.abc.es/play/series/noticias/abci-lado-oscuro-y-tragico-pelicula-campeones-201902130057_noticia.html?fbclid=IwAR2XnH6L0_6-wZHqGrYWzoxkPQ5kS8jzmFNWAxnXwjgv7VxUFMkqHI1hmvU#ns_campaign=rrss-inducido

LAS FEDERACIONES ESPAÑOLAS Y EL COMITÉ PARALÍMPICO AFRONTAN JUNTAS EL RETO DE LA CLASIFICACIÓN DE LA DISCAPACIDAD PARA EL DEPORTE.

Publicado por paralimpicos.es/noticias.

El Comité Paralímpico Español y las Federaciones Deportivas que incluyen modalidades paralímpicas han puesto en marcha una estrategia conjunta cuyo objetivo es abordar de forma integral el reto de la clasificación de la discapacidad para el deporte y aplicar uniformemente la nueva normativa internacional. La primera reunión de la Comisión Nacional de Clasificación que da forma a este proyecto tiene/tuvo lugar en la sede del Consejo Superior de Deportes en Madrid entre el 15 y el 16 de febrero.

La clasificación de la discapacidad para el deporte es el sistema que divide a los atletas en clases según su tipo y grado de afectación, con el objetivo de garantizar que todos participan en igualdad de condiciones y en una competición justa. Para agrupar a los deportistas se tiene en cuenta la limitación en la actividad que le produce su discapacidad y el impacto que esto causa en la modalidad concreta que practica. Debe haber, por tanto, un sistema de clasificación específico para cada deporte.

Para poder participar en las competiciones paralímpicas, los deportistas son evaluados previamente por un panel de clasificadores compuesto por médicos, oftalmólogos, psicólogos o técnicos expertos en esa modalidad y discapacidad específicas. Este grupo de profesionales trata de responder a tres preguntas:

  1. ¿Es elegible para este deporte? Una persona con discapacidad visual, por ejemplo, no es elegible para practicar baloncesto en silla de ruedas, de la misma manera que una persona con lesión medular no es elegible para practicar judo.
  2. ¿Tiene la discapacidad mínima requerida para participar en este deporte?
  3. ¿Qué clase deportiva se ajusta más a sus habilidades y le permite competir de una forma más justa?

La clasificación de la discapacidad para el deporte está en permanente evolución, buscando un sistema cada vez más preciso y fiable que se centre en las habilidades deportivas de la persona más que en su tipo de discapacidad. El Comité Paralímpico Internacional delega en los respectivos Comités nacionales la responsabilidad de velar por la aplicación de este sistema dentro de su territorio, cumpliendo ciertos criterios de “buenas prácticas”.

A partir de ahora, la Comisión Nacional de Clasificación, compuesta por el CPE y las Federaciones Españolas, va a monitorizar la situación actual y a desarrollar una Estrategia para mejorar la experiencia de los deportistas durante la clasificación y hacer un mejor uso de los recursos disponibles.

Fuente: http://www.paralimpicos.es/noticias/las-federaciones-espanolas-y-el-comite-paralimpico-afrontan-juntas-el-reto-de-la

El Comité Paralímpico levanta la suspensión a Rusia bajo “condiciones estrictas”.


Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico Internacional. AFP

Fuente: marca.com/paralimpicos.

El Comité Paralímpico Internacional (IPC) anunció el viernes que levantará “condicionalmente” la suspensión del Comité Paralímpico Ruso (RPC) para el 15 de marzo de 2019.

La decisión de reintegrar al RPC como miembro de la IPC bajo condiciones estrictas fue tomada por el Consejo de Administracióndespués de que cumpliera un período de suspensión de 29 meses y 69 de los 70 criterios de reinstalación originalmente descritos por el IPC en noviembre de 2016.

De acuerdo con el Grupo de Trabajo, el único criterio que no se ha cumplido es la provisión de una respuesta oficial que aborde adecuadamente los hallazgos realizados por el Profesor McLaren.

“En agosto de 2016, el IPC suspendió al RPC porque era necesario y proporcionado a la situación a la que nos enfrentamos y esencial para garantizar un deporte limpio”, dijo Andrew Parsons, Presidente del Comité Paralímpico Internacional.

“Veintinueve meses después, el Comité Directivo del IPC cree firmemente quemantener el RPC suspendido ya no es necesario y proporcionado a la situación a la que nos enfrentamos ahora en Rusia”, prosiguió.

Es muy probable que Rusia nunca acepte las conclusiones del Informe McLaren”.
Andrew Parsons

“Durante su suspensión, el RPC ha implementado 69 medidas que le dan al IPC la confianza de que ahora es una organización muy diferente a la que era antes de Río 2016. No parece correcto mantener la suspensión debido a la continua negativa de Rusia a aceptar el Informe McLaren. Tenemos que avanzar y encontrar una solución que proteja la integridad del deportista, reconozca las importantes reformas realizadas por el RPC y le permita cumplir con sus obligaciones como miembro”, añadió.

Criterios

Los criterios que el CRP ha cumplido durante su suspensión abarcan áreas como la gobernanza, los procedimientos y las prácticas y han incluido:

– Implementación de un sólido programa de pruebas a paralímpicos rusos bajo la estrecha supervisión de la AMA.

– Lanzamiento de un nuevo programa de educación antidopaje dirigido a los paraatletas y entrenadores

– Reformas de la gobernanza que significan que no se puede nombrar a ningún funcionario del gobierno para que desempeñe ninguna función en el seno del CRP.

– Introducción de una nueva línea telefónica directa para que los atletas, entrenadores y funcionarios de Para puedan informar sobre cualquier sospecha que tengan con respecto a la lucha contra el dopaje.

– Actualización y finalización de sus normas antidopaje

– Restablecimiento de RUSADA por parte de WADA

– Pago al IPC por reembolsos relacionados con su suspensión y pruebas adicionales de atletas rusos.

“La Junta concluyó que, decepcionantemente, es muy probable que Rusia nunca acepte las conclusiones del Informe McLaren, teniendo en cuenta que no ha dado una respuesta adecuada al mismo desde su publicación en julio de 2016.

Fuente: https://www.marca.com/paralimpicos/2019/02/09/5c5ebe5622601d953f8b45ce.html